Después de perder 33.2% de sus pasajeros en el primer semestre y varias aerolíneas durante 2026, Tulum recibirá más vuelos en la temporada alta. Buena parte de esa capacidad, sin embargo, será estacional y tendrá fecha de salida entre enero y abril de 2027.
A partir de finales de octubre volverán a aparecer aviones de Air Canada, Air Transat y WestJet en las pistas del Aeropuerto Internacional de Tulum. United Airlines incorporará una ruta estacional desde Newark, Mexicana de Aviación reforzará su presencia y el Gobierno federal anticipa un aumento de 93% en las operaciones internacionales durante la temporada alta. Es una fotografía muy distinta a la de los últimos meses, aunque todavía no significa que Tulum haya recuperado la conectividad que perdió durante 2026.
Entre enero y junio de este año, el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto movilizó 471 mil 500 pasajeros, frente a 705 mil 400 durante el mismo periodo de 2025. La reducción fue de 33.2%, mientras que el tráfico internacional cayó 40.8%. En paralelo, Avianca, Copa Airlines, JetBlue y Volaris Costa Rica dejaron de operar; Aeroméxico suspendió sus vuelos el 30 de septiembre y Volaris México confirmó que hará lo mismo a partir del 7 de enero de 2027.
Aeroméxico definió su decisión como una suspensión temporal relacionada con las condiciones del mercado y la optimización de su red, pero hasta ahora no existe una fecha anunciada para regresar. Volaris fue más específica: informó que revisó la rentabilidad de sus rutas ante las condiciones del mercado, el aumento de tarifas aeroportuarias y otros costos asociados a los viajes de turistas extranjeros. “Hemos tenido que revisar la rentabilidad de nuestras rutas y suspender temporalmente algunos vuelos que registran factores de ocupación más bajos”, explicó la empresa al confirmar que dejará de operar en la terminal a partir del 7 de enero.

La decisión de Volaris contrasta con lo señalado ocho días después por Ricardo Flores González, director general de Grupo Mundo Maya, durante la conferencia presidencial del 8 de octubre. El funcionario aseguró que la aerolínea únicamente restringiría Guadalajara–Tulum y mantendría la conexión con el AIFA. Hasta el 15 de octubre, Volaris no había anunciado públicamente una modificación a su decisión original, por lo que permanece vigente la información proporcionada por la propia empresa sobre la suspensión de sus operaciones en Tulum a partir de enero.
La respuesta del Gobierno federal está concentrada ahora en la temporada alta. La Secretaría de Turismo informó desde septiembre que cuatro aerolíneas reactivarán siete servicios internacionales hacia cinco ciudades de Canadá y Estados Unidos, con hasta diez frecuencias semanales. Air Canada conectará Tulum con Montreal del 29 de octubre de 2026 al 8 de abril de 2027 y con Toronto del 25 de octubre al 11 de abril; Air Transat volará desde Montreal entre el 25 de octubre y el 18 de abril y también conectará Quebec con Tulum; WestJet tendrá servicios desde Toronto y Calgary, mientras United Airlines operará Newark–Tulum del 17 de diciembre al 24 de enero.

Las fechas ayudan a dimensionar la recuperación, porque buena parte de la capacidad que regresará durante las próximas semanas es estacional y tiene desde ahora una fecha prevista de terminación. Durante la conferencia del 8 de octubre, Claudia Sheinbaum señaló que Delta, United y American Airlines casi duplicarán sus operaciones durante la temporada alta, mientras Grupo Mundo Maya cuantificó el incremento previsto en 93% en operaciones internacionales. Mexicana de Aviación también anunció 24 vuelos adicionales durante diciembre y enero.

Las cifras muestran una recuperación de oferta durante los meses tradicionalmente más fuertes del Caribe mexicano, pero el incremento de operaciones no equivale todavía a recuperar la red aérea que Tulum tuvo al iniciar operaciones, ni permite saber cuánto de esa capacidad permanecerá después del invierno. Esa diferencia es central para entender lo que está ocurriendo: una temporada alta con más vuelos puede mejorar rápidamente las estadísticas, pero no necesariamente resolver el problema de conectividad durante el resto del año.
El comportamiento del aeropuerto tampoco puede analizarse separado del destino. La ocupación hotelera acumulada de Tulum entre enero y julio de 2026 fue de 63.69%, frente a 72.67% durante el mismo periodo de 2025, una pérdida de casi nueve puntos porcentuales. En Quintana Roo, la ocupación pasó de 75.10 a 71.54%; Cancún perdió 2.33 puntos y Riviera Maya 4.63. Tulum registró un deterioro considerablemente mayor que el promedio estatal.
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La pérdida de pasajeros se inserta así en un escenario más amplio. Tulum ha recibido menos viajeros, sus hoteles han registrado menor ocupación y algunas aerolíneas han encontrado insuficiente la demanda para mantener determinadas operaciones. A ello se suman factores que han afectado la experiencia y los costos del destino, como el sargazo, los ajustes de acceso al Parque del Jaguar y la percepción de precios elevados que durante meses ha acompañado a Tulum.

El Gobierno federal comenzó a responder desde julio con el Plan Tulum Renace, que incluyó cambios en las tarifas de acceso al Parque del Jaguar y la zona arqueológica, acciones de movilidad, promoción y conectividad. Las nuevas rutas anunciadas para el invierno forman parte de ese esfuerzo por recuperar competitividad, aunque el anuncio del 8 de octubre no constituyó un nuevo programa integral con presupuesto, metas de recuperación de pasajeros y calendario propio.
La temporada que comienza permitirá medir una primera respuesta. Si el regreso de vuelos internacionales se traduce en más pasajeros, mayor ocupación hotelera y mejores factores de ocupación para las aerolíneas, Tulum tendrá argumentos para recuperar parte de las rutas perdidas o conservar las que ahora vuelven de manera estacional. Si la demanda no acompaña el incremento de capacidad, las decisiones de Aeroméxico y Volaris adquirirán otro significado.
Por ahora conviven dos realidades. Tulum tendrá más vuelos durante el invierno y volverá a recibir conexiones internacionales que no operaron durante la temporada baja, pero llega a esos meses después de perder un tercio de sus pasajeros en el primer semestre, casi nueve puntos de ocupación hotelera y varias aerolíneas de su mapa. El invierno puede mejorar las cifras; lo que ocurra cuando termine mostrará si Tulum comenzó a recuperar conectividad o solamente atravesó una buena temporada alta.






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