La edición más concurrida en la historia de COCAL concluyó en Fortaleza con un mensaje que trasciende al propio congreso: la industria de reuniones latinoamericana busca construir una agenda común para fortalecer su competitividad, impulsar políticas públicas y acelerar su integración regional.
COCAL llegó a Fortaleza para celebrar su edición más concurrida. Terminó presentando una agenda común para el futuro de la industria de reuniones en América Latina.
Durante tres días, el Centro de Eventos de Ceará reunió a 985 participantes, representantes de 17 países, además de delegaciones provenientes de 15 estados y 92 ciudades brasileñas, convirtiéndose en la edición con mayor participación en la historia del Congreso COCAL. Las cifras hablan del crecimiento de la organización, pero también de una industria que busca fortalecer su capacidad de dialogar como región. Fue precisamente esa visión la que dio origen a la Carta de Fortaleza, el principal legado del encuentro.
El documento, presentado por la directiva internacional de COCAL, plantea doce directrices para impulsar al turismo de reuniones como una política de Estado en América Latina. Entre ellas destacan el fortalecimiento de la conectividad aérea, la generación de inteligencia de mercado mediante datos compartidos, la transformación digital y la eliminación de barreras que aún limitan la integración regional.

Para Julio César Bojórquez, presidente de COCAL, el congreso marcó un punto de inflexión para la organización. «La COCAL de Brasil marca una diferencia total y establece un nuevo estándar. Brasil organizó un congreso extraordinario, planeado hasta en el más mínimo detalle. Fortaleza y Ceará son protagonistas de este cambio. Hoy COCAL se está transformando y convirtiéndose en una referencia para la industria de las reuniones», afirmó.
La sede también fue parte del mensaje. Celebrar el congreso en Fortaleza respondió a la estrategia brasileña de demostrar que el turismo de reuniones puede desarrollarse con éxito fuera de los destinos tradicionalmente consolidados. Más que concentrar la actividad en São Paulo, Río de Janeiro o Foz do Iguaçu, la apuesta consiste en mostrar al mercado internacional la infraestructura, conectividad y diversidad de otras regiones del país.
«Queremos mostrar lo auténtico que tiene Brasil. Las regiones Norte, Nordeste y Centro-Oeste cuentan con infraestructura para eventos pequeños, medianos y grandes. Queremos posicionarlas de manera más competitiva gracias a su diversidad cultural y a la conectividad que ya existe», explicó Alexandre Nakagawa, coordinador de Congresos y Eventos Internacionales de Embratur.

Para Gustavo Montenegro, secretario de Turismo de Ceará, albergar COCAL representa mucho más que organizar un encuentro internacional. A su juicio, el congreso permitió fortalecer la relación de Brasil con el resto de América Latina, mostrar la capacidad del estado para atraer eventos y, al mismo tiempo, acercar a los visitantes a la cultura, la gastronomía y los atractivos naturales de Ceará, reforzando la idea de que un destino de reuniones también puede convertirse en un destino para volver.
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El legado también fue visto desde la perspectiva del conocimiento. Para Enid Câmara, presidenta nacional de ABEOC Brasil, el mayor valor del encuentro estuvo en el intercambio de experiencias y en la posibilidad de acercar nuevas tecnologías y metodologías a las empresas organizadoras de eventos. «Los congresos tienen el poder de desafiarnos a conocer destinos más allá de los catálogos de ventas tradicionales. Fue gratificante conectar a Brasil con nuestros hermanos de América Latina para intercambiar experiencias», señaló.
Ese intercambio encuentra respaldo en cifras concretas. Durante el congreso, Suemy Vasconcelos, directora ejecutiva de Visite Ceará, presentó datos que reflejan el peso económico del turismo de reuniones para el estado. Mientras que en el bienio 2022-2023 la actividad generó alrededor de 975 millones de reales, para el periodo 2024-2025 la proyección alcanza 1,17 mil millones de reales, confirmando el impacto del sector en la generación de empleo, ingresos y oportunidades para toda la cadena de valor, desde pequeños prestadores de servicios hasta grandes empresas.

La Carta de Fortaleza resume la principal conclusión del congreso: la industria de reuniones quiere dejar de ser vista únicamente como una actividad turística para asumirse como un motor de desarrollo económico, innovación e integración regional. Ese compromiso quedó plasmado en un documento que propone fortalecer las políticas públicas permanentes, mejorar la conectividad aérea, impulsar la transformación digital y generar inteligencia de mercado para hacer más competitiva a América Latina.
Con la clausura del Congreso COCAL 2026 también quedó definido el siguiente capítulo. Panamá será la sede de la edición 2027, dando continuidad a un esfuerzo que busca fortalecer la cooperación entre los profesionales, asociaciones y destinos que impulsan la industria de reuniones en América Latina.
Si algo dejó claro Fortaleza es que el turismo de reuniones ya no solo quiere organizar mejores congresos. También quiere construir una visión compartida sobre el papel que esta industria puede desempeñar en el desarrollo del continente.





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