La sostenibilidad dentro de la industria de reuniones lleva años apareciendo en paneles, discursos corporativos y documentos estratégicos. Pero una de las sensaciones que dejó el lanzamiento de The Power of Many, presentado por PCMA Mexico Chapter en la Ciudad de México, es que la conversación empieza a moverse hacia otro lugar: el de las acciones concretas, medibles y compartidas entre toda la cadena de valor.
La iniciativa parte de una realidad difícil de ignorar. Según datos citados durante la presentación, cada participante en una convención puede generar hasta 9.1 kilos de residuos por día, además de emisiones de carbono, desperdicio de alimentos y consumo excesivo de materiales desechables.
Frente a ese escenario, PCMA Mexico Chapter presentó un modelo que busca involucrar a organizadores, recintos, proveedores, DMCs, hoteles, corporativos y asociaciones bajo una misma lógica: pequeños esfuerzos coordinados pueden generar impactos colectivos mucho mayores. Y justamente ahí aparece la idea que da sentido a todo el proyecto.

Durante la presentación, Francisco Cachafeiro retomó el concepto financiero conocido como The Power of One, basado en cómo pequeños incrementos o mejoras de apenas 1% pueden generar transformaciones importantes cuando se acumulan. A partir de esa lógica nace The Power of Many: trasladar ese principio a la industria de reuniones para demostrar que el impacto colectivo no depende necesariamente de una sola gran acción, sino de miles de pequeñas decisiones sostenidas por toda la cadena de valor.
La idea incluso quedó reflejada en uno de los mensajes centrales del lanzamiento: si cada actor de la industria aporta apenas el 1% de esfuerzo adicional desde su propia operación —en materiales, residuos, energía, alimentos, logística, inclusión, voluntariado o compensación ambiental— el resultado conjunto puede modificar profundamente el impacto que generan los eventos.
Desde esa perspectiva, la sostenibilidad deja de verse como una responsabilidad aislada y empieza a entenderse como un modelo colaborativo.
La propuesta se construye alrededor de cuatro conceptos: Reducir, Reutilizar, Reciclar y Reparar. La cuarta R introduce además una lógica distinta. El planteamiento no se limita a disminuir impactos negativos dentro de los eventos, sino también a compensarlos y convertir parte de la operación de la industria en acciones de valor social y ambiental.
Durante la exposición de Cachafeiro —quien ha trabajado durante más de tres décadas dentro de la industria de reuniones— la sostenibilidad fue aterrizada a procesos muy específicos: medición de huella de carbono, reducción de materiales de un solo uso, reutilización de infraestructura, manejo responsable de residuos, compras locales, inclusión social, programas de voluntariado y alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
El modelo contempla además que el 70% de los recursos recaudados se destine directamente a proyectos de impacto positivo en las comunidades sede de los eventos, mientras que el 30% restante se enfoque en educación, capacitación y desarrollo de nuevos profesionales para la industria.
En distintos momentos de la presentación apareció una idea que probablemente resume el espíritu completo de la iniciativa: la sostenibilidad no puede seguir siendo un esfuerzo aislado.
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Fernando Famanía, presidente de PCMA Mexico Chapter, lo planteó de forma directa al señalar que “cuando toda la cadena de valor aporta aunque sea un pequeño porcentaje, el impacto colectivo puede transformar a nuestra industria”.
El panel posterior, moderado por Francisco Cachafeiro y con la participación de Adriana Huerta, Travel Manager de Galderma; Gabriela Arrechea, Subdirectora de Ventas de Marquis; Adriana Méndez, CEO de MITTEL Meetings México; Daniel Caraza, líder de Mexico Incentives & Meetings DMC; y José Carlos Araiza, CEO de Súper Eventos, dejó ver una conversación que empieza a sentirse cada vez con más fuerza dentro de la industria: la sostenibilidad ya no parece una tendencia opcional ni una narrativa de posicionamiento. Empieza a convertirse en parte de la operación misma de los eventos.
Otro punto relevante es que The Power of Many no fue presentado como un programa cerrado para miembros de una sola organización. La intención, explicaron sus impulsores, es abrir el modelo a asociaciones, recintos, proveedores, destinos turísticos y profesionales de toda la industria de reuniones, construyendo estándares compartidos y una visión común alrededor del impacto que generan los eventos.

También hay un componente importante de comunicación detrás de la iniciativa. Durante la sesión se insistió en que “lo que no se comunica, no existe”, entendiendo que la sostenibilidad también necesita visibilidad, apropiación y credibilidad para convertirse en parte de la cultura operativa de las organizaciones.
La conversación dejó ver además otro cambio interesante dentro de la industria. Ya no se discute solamente cómo organizar mejores eventos, sino qué tipo de huella quieren dejar los eventos en los destinos, en las comunidades y en las personas que forman parte de ellos.
Porque si algo dejó claro esta presentación de PCMA Mexico Chapter, es que el futuro de la sostenibilidad dentro de la industria probablemente no dependerá de una sola gran acción, sino de muchos pequeños esfuerzos trabajando al mismo tiempo.

