La industria de reuniones en Jalisco lleva años creciendo, pero pocas veces había quedado tan claro, frente a la propia comunidad del sector, el tamaño del ecosistema que se ha construido alrededor de Guadalajara y Puerto Vallarta. La presentación del Estudio de Relevancia Económica de las Reuniones en Jalisco 2025, realizada ayer en Expo Guadalajara por STA Consultores con respaldo de la Secretaría de Turismo estatal, terminó convirtiéndose en algo más que una actualización de cifras: fue una radiografía precisa de la dimensión que hoy tiene esta industria para el estado.
La jornada reunió a buena parte de los actores que han participado en la consolidación de Jalisco como uno de los destinos líderes del país para congresos, convenciones y exposiciones. Michelle Fridman Hirsch, secretaria de Turismo del Gobierno de Jalisco; Gustavo Staufert Buclon, director de la Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara; y José Andrés Orendáin de Obeso, presidente de Expo Guadalajara, encabezaron un encuentro que reflejó el nivel de articulación que hoy existe alrededor de la industria en el estado. La presencia de Arik Staropolsky, director general de STA Consultores y uno de los pioneros en la medición de la relevancia económica del sector en México, así como de Eduardo Chaillo, una de las figuras más reconocidas internacionalmente dentro de la industria global de reuniones, terminó de darle dimensión a una jornada donde la conversación giró alrededor del peso estratégico que hoy tiene este sector para Jalisco.

Los números ayudan a entender por qué.
De acuerdo con el estudio, durante 2025 la industria de reuniones generó más de 55 mil millones de pesos en derrama económica en Jalisco y sostuvo más de 87 mil empleos. Además, el estado recibió más de 63 mil reuniones y 5.5 millones de asistentes, cifras que reflejan un crecimiento sostenido frente a la última medición realizada en 2017.
Pero más allá del impacto económico, el encuentro permitió observar cómo ha cambiado la conversación alrededor del sector. Durante años, la industria de reuniones fue vista únicamente desde la lógica turística: ocupación hotelera, centros de convenciones y flujo de visitantes. Lo que hoy ocurre en Jalisco revela una visión mucho más amplia, donde las reuniones funcionan también como detonadoras de inversión, intercambio de conocimiento, desarrollo profesional y posicionamiento internacional.
Las ideas que hoy están moviendo la industria tienen un punto de encuentro. Lee aquí
No es casualidad que sectores como salud, farmacéutico, educación, construcción, banca y aseguradoras aparezcan hoy entre los principales impulsores de reuniones en el estado. La industria dejó de depender exclusivamente de los grandes congresos tradicionales y empezó a expandirse hacia actividades altamente especializadas que fortalecen toda la cadena económica del destino.
Michelle Fridman subrayó precisamente esa capacidad transversal del sector al recordar que la industria de reuniones activa una cadena productiva extensa donde participan recintos, hoteles, restaurantes, proveedores y servicios de movilidad. Y en el caso de Guadalajara, esa articulación ha permitido construir uno de los ecosistemas más competitivos de América Latina.

Gustavo Staufert aportó uno de los datos más reveladores de la jornada: aunque Jalisco concentra alrededor del 9 por ciento del turismo nacional, genera poco más del 20 por ciento de la industria de reuniones del país. La cifra explica por qué Guadalajara ha dejado de competir solamente como destino turístico y se ha consolidado como una plataforma estratégica para eventos, exposiciones y encuentros corporativos de gran escala.
Arik Staropolsky, pionero en la medición de la relevancia económica de la industria de reuniones en México, compartió otro dato que ayuda a entender el momento que vive el sector: el estudio alcanzó la tasa de participación más alta entre los 18 ejercicios similares realizados en distintos destinos y países. En una industria donde conseguir información precisa suele ser uno de los grandes desafíos, ese nivel de respuesta habla de involucramiento, interés y de una comunidad que entiende el valor estratégico de medirse para tomar decisiones.

Eduardo Chaillo, una de las voces más respetadas de la industria global de reuniones, lo resumía después del encuentro en un mensaje tan sencillo como revelador: “una comunidad muy vibrante”.
La presentación también permitió identificar los retos que marcarán la siguiente etapa de crecimiento para el estado: movilidad urbana, sostenibilidad, profesionalización del talento y modernización tecnológica. Temas que hoy forman parte de la conversación global de la industria y que definirán la capacidad de los destinos para mantenerse competitivos en los próximos años.
En medio de ese panorama, Expo Guadalajara volvió a aparecer como uno de los grandes articuladores del sector. No solamente por su infraestructura o capacidad operativa, sino por el papel que ha desempeñado en la construcción de una comunidad que entiende la industria de reuniones como una herramienta de desarrollo económico y posicionamiento internacional para Jalisco.
