CONAM 2026: liderazgo, continuidad y el pulso de una industria

Sesión plenaria durante el CONAM 2026 en Monterrey, con asistentes de la comunidad AMPROFEC reunidos en un espacio de análisis y diálogo sobre la industria de reuniones

En un momento en el que la industria de reuniones exige algo más que agenda y escenario, el CONAM 2026 apareció como una afirmación clara de liderazgo. No fue únicamente un congreso celebrado en Monterrey; fue una demostración de cómo una organización puede leer el pulso del sector y traducirlo en contenido, comunidad y dirección. Para AMPROFEC, esta edición representó algo más profundo que la continuidad de un evento anual: fue la confirmación de su papel como uno de los articuladores del ecosistema MICE más importantes de México.

A lo largo de varias jornadas, el congreso transitó por una narrativa que combinó conocimiento técnico, reflexión estratégica y experiencias diseñadas para provocar conversación. La agenda no se limitó a enumerar tendencias; buscó interpretarlas. Desde la inteligencia artificial aplicada a exposiciones y servicios al expositor, hasta la automatización, la accesibilidad y la sustentabilidad como ejes inevitables de la operación futura, el programa dejó claro que la industria ya no discute si debe transformarse, sino cómo hacerlo sin perder el factor humano.

Relevo institucional durante la Asamblea Nacional de AMPROFEC

Uno de los valores más visibles del CONAM 2026 fue su capacidad para reunir voces diversas bajo una misma conversación. Especialistas internacionales y líderes regionales compartieron escenario para hablar de cultura organizacional, diseño inclusivo, comunidades de negocio itinerantes y desempeño de ferias comerciales en contextos cambiantes. No se trató de discursos aislados, sino de piezas que, juntas, dibujaron un mapa del momento que vive el sector: más tecnológico, sí, pero también más consciente de su impacto social y económico.

El Encuentro Universitario reforzó esa mirada de largo plazo. La presencia de estudiantes y académicos dentro de la agenda oficial no fue un gesto simbólico, sino una apuesta directa por el relevo generacional. AMPROFEC volvió a colocar sobre la mesa una idea que ha defendido en los últimos años: la industria de reuniones no se sostiene solo con infraestructura y presupuestos, sino con talento preparado y pensamiento crítico desde etapas tempranas.

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En paralelo, los espacios de interacción profesional —desde dinámicas de networking hasta sesiones más íntimas de intercambio— confirmaron que el valor del CONAM no está únicamente en el contenido que se escucha desde el escenario, sino en las conversaciones que se generan fuera de él. En ese terreno, el congreso funcionó como un punto de encuentro donde proveedores, organizadores, destinos y aliados pudieron contrastar realidades, compartir aprendizajes y proyectar colaboraciones futuras.

Anuncio oficial de Torreón como sede del CONAM 2027

La ceremonia de clausura terminó de darle sentido al conjunto. El paso de estafeta que anunció a Torreón como sede del CONAM 2027 no fue solo un anuncio logístico; fue una señal de continuidad y expansión territorial. AMPROFEC reafirmó así su visión de un congreso que rota, dialoga con distintos destinos y contribuye a descentralizar la conversación del turismo de reuniones en el país.

El CONAM 2026 también marcó una transición relevante para la asociación. La presidencia de AMPROFEC entró en una nueva etapa, despidiendo el ciclo de Julio César Bojórquez Hernández, quien deja el cargo tras un periodo de consolidación institucional y proyección regional, para dar paso a Jorge Arizmendi Velasco, un perfil ampliamente reconocido dentro de la industria por su trayectoria y liderazgo. Un relevo que no rompe, sino que confirma continuidad, valores compartidos y una visión que trasciende personas para fortalecer a la organización.

Convivencia con carnita asada, sabores del norte y conversaciones durante el CONAM 2026

Desde la mirada editorial de Panorama Turístico, el CONAM 2026 deja una lectura clara: la industria mexicana de reuniones está en una etapa de madurez que exige liderazgo, curaduría y capacidad de convocatoria. En ese contexto, AMPROFEC no solo organiza un congreso; construye una plataforma que conecta generaciones, disciplinas y visiones, y que permite a la industria pensarse a sí misma con mayor profundidad.

Monterrey ofreció el marco, la infraestructura y el carácter para que esa conversación sucediera. Pero el fondo del mensaje fue institucional: cuando una asociación entiende su responsabilidad como eje articulador, el evento deja de ser un punto en el calendario y se convierte en referencia. El CONAM 2026 se inscribe así como una edición que no buscó protagonismo inmediato, sino algo más duradero: sentido, memoria y dirección para una industria que sigue redefiniéndose.

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