La visión de Liz Álvarez, Directora General Comercial, refleja cómo el turismo de reuniones puede transformarse en un viaje multisensorial con valor estratégico.
Desde su apertura, Grupo Xcaret ha sido un referente en hospitalidad con sentido, sostenibilidad e identidad mexicana. Pero en voz de Liz Álvarez, Directora General Comercial del grupo, esa propuesta ha evolucionado también hacia el segmento de reuniones, incentivos, congresos y exposiciones (MICE), con una oferta integral que combina infraestructura de clase mundial, innovación culinaria y conexión emocional.
«Xcaret no es solo un destino, es una experiencia para compartir con equipos, marcas, líderes, para crear memorias que trasciendan la agenda de trabajo», asegura Álvarez en entrevista con Panorama Turístico.
Con 20 restaurantes firmados por chefs de talla mundial y un modelo all-fun inclusive que transforma la logística de cualquier grupo, el Hotel Xcaret México duplicará su capacidad este año, pasando de 900 a 1,800 habitaciones. El nuevo inventario estará disponible a partir de junio y se perfila como una de las mayores apuestas del Caribe mexicano para eventos corporativos de gran escala.

Además, Grupo Xcaret ha generado espacios de alto valor para bodas destino, lanzamientos de marca, retiros estratégicos y convenciones, con recintos que van desde salones equipados hasta escenarios naturales como cenotes, playas o jardines inmersos en la selva. “La infraestructura es importante, pero más importante es el alma del lugar. Y eso es lo que ofrecemos a quienes confían en nosotros para sus eventos”, apunta Álvarez.
Las voces que están moviendo al turismo de reuniones en México hablan aquí
Una de las grandes novedades para este año es Apapaxoa, el colectivo culinario más grande de América Latina, con más de 40 chefs invitados de diversas regiones del continente. Este festival, además de ser un imán para los foodies, se ha convertido también en una poderosa herramienta de posicionamiento para atraer eventos gastronómicos, reuniones de marcas premium y experiencias de team building alrededor de la cocina.

En términos MICE, Xcaret ha logrado integrar la parte operativa con la emocional. Desde traslados eficientes hasta ambientaciones únicas, desde programas de wellness corporativo hasta activaciones de impacto social, todo está diseñado para que los asistentes vivan más allá del itinerario.
«Hoy más que nunca, el turismo de reuniones necesita propósito, autenticidad y conexión. No solo datos técnicos. Necesita dejar huella», concluye Liz Álvarez, con la seguridad de quien conoce el pulso del mercado y el valor de ofrecer experiencias transformadoras.
Con estas apuestas, Grupo Xcaret no solo compite: lidera. Y redefine cómo México puede ser sede de encuentros que inspiran, unen y construyen.
