La magia de los aromas. Imagina el de un maíz recién nixtamalizado en Tlaxcala, el del humo de la leña en un asado de Amecameca o el del cacao en una cata en Tequisquiapan. La gastronomía de México no es solo comida: es identidad, es cultura, es historia servida en un plato. Y ahora, a través de una serie de festivales en todo el país, estas tradiciones están listas para ser vividas y saboreadas.
A lo largo de los próximos meses, diez festivales gastronómicos llevarán los sabores de México a su máxima expresión, cada uno con su propio encanto y esencia. Sinaloa en Punto México abre el recorrido en la CDMX durante todo marzo, con una exhibición de la cocina sinaloense que incluye aguachile, cocos de agua y dulces típicos de Mazatlán. Desde ahí, el viaje nos lleva a Jiquipilco, Estado de México, donde la Feria del Pulque (14 al 23 de marzo) rinde homenaje a esta bebida ancestral con más de 80 productores ofreciendo curados de coco, mango, guayaba, mamey y hasta jitomate.

Los sabores ahumados y las brasas toman protagonismo el 15 y 16 de marzo en Amecameca, con el Festival Internacional del Taco y Asado, donde más de 35 taquerías de distintos países demostrarán que el taco es un idioma universal. Para quienes buscan un evento con historia y causa, el Sal Real de Colima Fest (22 de marzo al 31 de mayo en Manzanillo y Colima) honra a las comunidades salineras con actividades culturales y degustaciones que resaltan la importancia de la sal en la gastronomía mexicana.
En el Día de la Cocina de Tlaxcala (27 de marzo), las Guardianas de la Tierra del Maíz mostrarán el arte del nixtamal, la molienda y la preparación de tortillas y salsas, mientras que el 31 de marzo, el Día del Taco hará que todo México celebre el platillo más icónico con versiones que van desde los clásicos al pastor hasta los de canasta y suadero.
Pero la gastronomía también puede ser un acto de solidaridad. Sabores con Causa (CDMX, 5 de abril) reunirá a chefs y restaurantes en apoyo a niños y adolescentes con cáncer, mientras que Chef por Los Cabos (12 de abril) traerá a 24 chefs de Baja California Sur con un mensaje claro: la cocina sostenible con productos locales es el futuro.

Los festivales no terminan ahí. En Tequisquiapan, la Feria Nacional del Queso y el Vino (22 de mayo al 8 de junio) ofrecerá catas, maridajes y eventos en un entorno vitivinícola que promete deleitar a los amantes del buen vivir. Y para cerrar con algo dulce, la Feria de la Nieve (Santiago Tulyehualco, Xochimilco, del 12 al 21 de abril) celebrará la tradición heladera artesanal con sabores que van desde el exótico mamey hasta el clásico limón con chamoy.
Los festivales gastronómicos no solo alimentan el cuerpo, sino el alma. Son una invitación a viajar, a descubrir, a probar algo nuevo. Porque en cada bocado hay una historia, y estas historias están esperando ser contadas.
