El Krystal Grand Cancún es un refugio sofisticado en el corazón de la Riviera Maya, donde la fusión entre comodidad, exclusividad y un servicio de alto nivel convierten al hotel en una joya para cualquier organizador de eventos. En entrevista exclusiva para Panorama Turístico, Constanza Pintos, directora de ventas del hotel, nos lleva tras bambalinas de una propiedad que ha sabido posicionarse tanto en el mercado nacional como internacional.
El encanto de las bodas a la orilla del mar
Uno de los segmentos más importantes del Krystal Grand Cancún son las bodas, con un fuerte enfoque hacia el cliente nacional, particularmente de Monterrey. La propiedad destaca por su espectacular playa, lo que la convierte en un lugar ideal para celebrar bodas, aunque durante la temporada de desove de tortugas, de abril a septiembre, no se pueden realizar eventos nocturnos en la playa. “En esos casos, ofrecemos nuestras terrazas y jardines, que cuentan con vistas al mar, brindando la sensación de estar prácticamente en la playa,” explica Constanza Pintos. Además, el hotel ofrece una gran variedad de locaciones que se adaptan a diferentes tamaños y necesidades, permitiendo a los novios personalizar cada aspecto de su celebración.

El lado corporativo: más que un destino turístico
Aunque el hotel es conocido por su atractivo turístico, también juega un papel importante en el mercado de Meetings, Incentives, Conferences, and Exhibitions (MICE). Con una ubicación privilegiada cerca del centro de convenciones de Cancún, el Krystal Grand forma parte de la Alianza Punta Cancún, colaborando con proveedores locales para ofrecer una solución integral a las empresas que buscan organizar eventos en el destino.
Pintos enfatiza que, aunque el hotel no cuenta con grandes salones, sí tiene opciones versátiles para grupos más pequeños. Sus salones pueden albergar hasta 180 personas, y las dos suites presidenciales, con amplias salas y vistas panorámicas, también se han convertido en un espacio codiciado para reuniones exclusivas. «Nos adecuamos a las necesidades de cada cliente, ya sea que busquen una opción todo incluido o solo desayuno y habitación», añade.

Innovación y personalización: la clave del éxito
Para quienes buscan un lugar exclusivo y tranquilo, la torre Altitude del hotel ofrece un servicio personalizado que va más allá del lujo convencional. Con solo ocho habitaciones por piso, los huéspedes disfrutan de una experiencia íntima y exclusiva, ideal para clientes que buscan tranquilidad. «La torre Altitude está más orientada hacia el cliente adulto, con una piscina infinita solo para adultos y un bar con bebidas top», explica Constanza. Profesionistas, médicos y personas mayores de 30 años suelen ser los principales huéspedes de esta torre, que ofrece una experiencia más relajada y menos familiar que el resto del hotel.

Satisfaciendo las necesidades del cliente más exigente
La versatilidad del Krystal Grand Cancún no termina en sus bodas o eventos corporativos. El hotel también se adapta a las demandas más inusuales de los clientes de incentivos, quienes buscan experiencias únicas en cada visita. Constanza relata algunas peticiones extravagantes, como montar escenarios en el techo del restaurante o sobre las piscinas. Aunque algunas demandas, como traer elefantes, son imposibles, el equipo del hotel siempre encuentra maneras creativas de cumplir con las expectativas de los clientes. «Hemos montado escenarios en el área de los jardines que bordean la playa, y hasta en el techo de nuestro restaurante grill, lo que ha sido una de las solicitudes más extrañas», cuenta entre risas.
La clave, según Pintos, está en escuchar al cliente y diseñar la experiencia a su medida. Ya sea ajustando horarios o modificando la operación normal del hotel, el equipo está dispuesto a ir más allá para asegurarse de que cada evento sea un éxito.
La gastronomía como un diferenciador
Otro de los grandes atractivos del Krystal Grand Cancún es su oferta gastronómica. Con seis restaurantes, entre ellos tres de especialidades, los clientes nunca sentirán que repiten platos, incluso si se hospedan varias noches. Además, el nuevo club de playa del hotel ofrece una experiencia culinaria de autor, lejos de los típicos snacks que se encuentran en otras propiedades. Este club de playa, que además se puede privatizar para eventos, añade un toque de exclusividad adicional al portfolio de opciones del hotel.

Un hotel con gran personalidad
Con 400 habitaciones, el Krystal Grand Cancún se describe como un hotel mediano, lo que le permite ofrecer un servicio mucho más personalizado y cercano. Esta atención al detalle, combinada con la extensa playa que rodea la propiedad, es lo que hace que organizadores de eventos y clientes individuales elijan este destino una y otra vez. «No somos un hotel masivo, lo que nos permite trabajar a la medida de cada cliente», resalta Constanza. Desde menús personalizados hasta locaciones únicas, el hotel se enorgullece de ofrecer un servicio que difícilmente se puede replicar en otros lugares.
Un futuro lleno de posibilidades
Al final de la conversación, Constanza Pintos no solo destaca las virtudes del Krystal Grand Cancún, sino también el compromiso del equipo para mejorar continuamente la experiencia del cliente. Con proyectos en marcha y un enfoque en brindar experiencias memorables tanto para el turismo individual como para el MICE, el futuro del hotel parece brillante.
«Krystal Grand Cancún forma parte de Grupo Hotelero Santa Fe, una compañía mexicana que cotiza en bolsa y opera tanto hoteles de marca propia como de cadenas internacionales a lo largo de México«, explica Constanza Pintos. «Entre los hoteles de marca propia destacan los Krystal Urban, que están en diversas ciudades como Cancún, y los hoteles de playa bajo la marca Krystal, presentes en destinos como Acapulco, Vallarta e Ixtapa. En la categoría superior tenemos los Krystal Grand, con propiedades en lugares como Los Cabos, Puerto Vallarta y la Ciudad de México, que ofrecen experiencias exclusivas y servicios de alta gama», finaliza.
