Tlacolula de Matamoros, ubicado en la región de los Valles Centrales del estado de Oaxaca, México, es una joya turística que a menudo pasa desapercibida en comparación con destinos más conocidos. Sin embargo esta localidad, conocida por su mercado dominical -uno de los más grandes y coloridos del estado- es un sitio que guarda una rica herencia cultural y una variedad de atractivos turísticos que la convierten en un destino imperdible para aquellos que buscan una experiencia auténtica y profunda de la cultura oaxaqueña.
Historia y Cultura
Tlacolula de Matamoros es uno de los pueblos más antiguos de Oaxaca, con una historia que se remonta a la época prehispánica. La cultura zapoteca tiene una presencia fuerte en Tlacolula, evidente en sus tradiciones, artesanías y en la vida cotidiana de sus habitantes. Este pueblo es conocido por su mercado dominical, uno de los más grandes y antiguos de la región, donde se pueden encontrar una amplia gama de productos que van desde textiles tradicionales hasta alimentos frescos y especias.
Aquí hay algunos datos interesantes sobre Tlacolula:
Población: 30,254 habitantes (2020)
Ubicación: A 38 kilómetros (40 minutos) de la ciudad de Oaxaca
Clima: Templado con lluvias en verano
Altitud: 1,600 metros sobre el nivel del mar
Atractivos Turísticos
Mercado de Tlacolula
El mercado dominical de Tlacolula es una experiencia vibrante y colorida que no se puede perder. Es uno de los mercados más grandes y animados de Oaxaca y una excelente oportunidad para sumergirse en la cultura local. Aquí, los visitantes pueden encontrar una variedad de productos locales, incluyendo textiles artesanales, alfarería, frutas, verduras, y la famosa gastronomía oaxaqueña como tlayudas, chapulines y el tradicional mezcal.

Templo de Santa María de la Asunción
Una visita a Tlacolula no estaría completa sin explorar el Templo de Santa María de la Asunción. Este templo, con su impresionante arquitectura barroca, data del siglo XVI y es famoso por su capilla del Señor de Tlacolula, que es un ejemplo sublime del arte sacro en México. La capilla está decorada con un intrincado trabajo de estuco dorado y alberga una serie de obras de arte religioso que reflejan la devoción de la comunidad local.
Hierve el Agua
A solo una hora en coche de Tlacolula se encuentra Hierve el Agua, un paraíso natural que presenta cascadas petrificadas únicas en su tipo. Estas formaciones rocosas han sido creadas durante milenios por la deposición de minerales de aguas termales que brotan del suelo. Además de las formaciones, Hierve el Agua ofrece impresionantes vistas del valle circundante y piscinas naturales donde los visitantes pueden relajarse y disfrutar de las aguas termales.
Zona Arqueológica de Yagul
Otra atracción imperdible cerca de Tlacolula es la Zona Arqueológica de Yagul. Este sitio prehispánico fue un importante centro ceremonial zapoteca y ofrece una fascinante mirada a la historia de la región. Los visitantes pueden explorar las ruinas de palacios, templos y un juego de pelota, así como disfrutar de impresionantes vistas panorámicas del Valle de Tlacolula.

Gastronomía Local
Tlacolula es un paraíso para los amantes de la gastronomía. La cocina local se destaca por su autenticidad y la utilización de ingredientes frescos y locales. Platillos como el mole negro, las tlayudas y el tasajo son algunas de las especialidades que los visitantes deben probar. Además, Tlacolula es conocido por su producción de mezcal, una bebida tradicional oaxaqueña que se elabora artesanalmente en la región. Muchos palenques (destilerías) en los alrededores ofrecen tours donde se puede aprender sobre el proceso de producción del mezcal y degustar diferentes variedades.
Conclusión
Tlacolula de Matamoros ofrece una rica combinación de historia, cultura y belleza natural que lo convierte en un destino ideal para los viajeros que buscan una experiencia auténtica en Oaxaca. Desde su vibrante mercado hasta sus impresionantes sitios arqueológicos y su deliciosa gastronomía, Tlacolula es un lugar que captura el corazón de sus visitantes y ofrece una ventana a la riqueza cultural de México.
